marzo 11, 2026
Sociedad

Mujeres en contextos de movilidad tejen redes en la búsqueda de libertad económica en Juárez

El bazar multicultural ‘Azúuuca Power’ de DHIA busca consolidarse en el marco del Día Internacional de la Mujer como un espacio para la integración comunitaria de la población en contexto de movilidad.

Por Abraham Rubio / YoCiudadano

Ciudad Juárez, Chihuahua – María del Carmen extiende una bolita de masa y la rellena de chicharrón, la extiende sobre el comal y cuando está lista, doradita, coloca curtido y salsa sobre ella. Es una pupusa, explica, un platillo típico de El Salvador, su país de origen.

Su vida ha estado marcada por la migración. Hace ocho meses llegó a Juárez, pero ella vivió 12 años con sus hijos en Estados Unidos. En 2017 fue deportada e intentó regresar para reunirse con ellos, pero las dificultades del cruce la llevaron a establecerse en Juárez.

Hace cinco meses inició en Juárez con la ‘Pupusería El Shadai’. Para María, su negocio ha representado una nueva etapa y una forma de demostrar que, incluso como madre soltera y en un lugar distinto a su lugar de origen, es posible sobresalir y alcanzar la libertad económica.

Ella es una de las mujeres que participaron el 7 de marzo en la cuarta edición del bazar multicultural ‘Azúuuca Power’, una edición que estuvo dedicada a visibilizar los emprendimientos de mujeres en contextos de movilidad que habitan la frontera.

María del Carmen prepara pupusas. Foto: Abraham Rubio

El evento organizado por Derechos Humanos Integrales en Acción (DHIA), en colaboración con Arte en el Parque, la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), Hope Border Institute y Desarrollo Económico de Ciudad Juárez, fue la culminación de un proceso de fortalecimiento con 10 mujeres originarias de países como Haití, El Salvador, Colombia y Venezuela, así como personas desplazadas internas y residentes locales.

Carolina Pérez Débora, coordinadora del departamento de género en DHIA, explicó que las participantes recibieron formación para el desarrollo de negocios, tales como liderazgo, creación de concepto, modelos de negocios, finanzas, elaboración de logotipos y material de visibilidad.

Destacó que estos esfuerzos buscan sembrar una semilla para que los emprendimientos crezcan a largo plazo, ya que al tratarse de mujeres en contextos de movilidad el proceso de adaptarse a las ciudades es más complejo debido a la falta de redes de apoyo.

El bazar –creado en 2022– busca consolidarse en el marco del Día Internacional de la Mujer como un espacio para la integración comunitaria de la población en contexto de movilidad creando espacios de encuentro y reivindicación del acceso al arte y la cultura como un derecho humano.

Además de los emprendimientos, el ‘Azúuuca Power’ contó con música en vivo, danza, teatro, talleres y otras actividades.

Infancias participan en talleres artísticos. Foto: Abraham Rubio

Resiliencia e independencia económica

Karen vive en Juárez desde hace un año y siete meses. Ella es proveniente de Colombia, de donde tuvo que salir desplazada con su familia.

Su vida no fue fácil en un inicio en la frontera, incluso llegó a pensar en devolverse a su país por algunas malas experiencias. Además, la falta de oportunidades laborales por no contar con documentación y la discapacidad de su esposo comprometían su economía.

Por ello decidió retomar el negocio de comida que dejó en su país: ‘Las delicias colombianas, el rincón de la parce”, un negocio que hoy les permite tener un sustento e independencia económica ante la falta de oportunidades por su estatus migratorio y la discapacidad de su esposo.

Karen acompañada de su familia. Foto: Abraham Rubio

En familia elaboran productos típicos de Colombia como papas rellenas (con carne deshebrada y huevo), aborrajados, Juan Valerio y deditos de queso.

“Dios me ha dado mucha fuerza y la organización DHIA me ha ayudado mucho con muchos procesos. Ellos han sido mi fortalecimiento también para seguir adelante con mi hija y mi esposo”, expresó.

Leslie Molina también tiene una historia de resiliencia y migración. Nació en la Ciudad de México y ha vivido en Veracruz y Oaxaca. Hace 13 años llegó a Juárez.

Hace 10 años comenzó con ‘El rincón de la axolote’, su negocio de gastronomía “chilanga”: pambazos, tacos de suadero, al pastor, huaraches y sopes. Este emprendimiento es su principal fuente de ingresos, que le ha garantizado por mucho tiempo independencia económica y la posibilidad de cuidar a sus hijos, ambos diagnosticados con autismo hace cinco años.

Leslie prepara un pambazo, una comida tradicional de la Ciudad de México. Foto: Abraham Rubio

Para Leslie, el proceso de fortalecimiento fue una experiencia fructífera en el que como emprendedora aprendió a profesionalizar su labor mediante el cálculo de finanzas, ganancias y márgenes de inversión, además de recibir un acompañamiento emocional que fortaleció su identidad como mujer emprendedora.

“Mi emprendimiento es de vital importancia, de aquí saco la mayoría del sostén de mis hijos. Estamos dándolo todo. No nos podemos dar por vencidas y es por eso que agradecemos estos espacios, porque no nos hacen luchar por un espacio para vender”, concluyó.