marzo 3, 2024

El dolor de las madres: alrededor de 800 no saben dónde están sus hijos

Ciudad Juárez, Chihuahua.— Luz del Carmen Flores le escribió una carta a su hija para este 10 de mayo. Quizá pudo ser al revés, pero Luz Angélica no ha vuelto a su casa desde el 4 de agosto del 2008. Por eso su madre dice que no hay festejo ni alegría. Por eso le escribe:

“Luz Angélica: Tú fuiste la quinta alegría más grande de seis que yo he vivido. Pero también, la segunda fractura más grande que ha sufrido mi corazón. Después de haber fallecido tu pequeño hermano —aunque el dolor es tan profundo— sé lo que pasó y sé dónde está. Contigo yo conté muchas semanas mientras imaginaba tu carita antes de que naciera, te esperé muchas tardes afuera de la escuela hasta que aparecías entre los niños. Hoy te espero, hoy te espero, pero de una manera diferente: cada día duele, duele porque no sé dónde estás, cómo estás o si algún día podré volver a abrazarte. No olvido tu mirada, ni tu risa, las recuerdo siempre porque no voy a rendirme. Hoy no sólo te espero, hoy, como desde hace más de diez años te busco sin descanso. He caminado por las calles de Juárez en silencio junto con otras madres que como yo esperan y buscan. Todas llevamos una camiseta con el rostro de nuestras hijas que nos han arrebatado. Para nosotras no hay 10 de mayo que signifique algo. No volverá a ser día de fiesta hasta que las veamos entrar en nuestras casas una por una hasta que todas hayan vuelto a donde pertenecen. Yo te espero Luz Angélica, hija, en silencio grito, y exijo que te sigan buscando, mirando por las ventanas cada noche. Te miro en mis pensamientos mientras trabajo. Yo te espero y tengo fe, no me pesarán los años si algún día vuelvo a escuchar tu voz diciéndome: Aquí estoy mamá, feliz diez de mayo. Te esperamos, hija”.

Luz del Carmen lee, despacio, afuera de la Fiscalía General del Estado. Hay más madres junto a ella y hay más familiares y acompañantes de organizaciones civiles que sostienen globos verdes y que denuncian. Por un lado esperan y esperanzan, y por otro presionan y exigen justicia. A la espalda de Luz del Carmen hay tres cruces rosas y una estructura que dice “Vivas se las llevaron, vivas las queremos”. Porque una madre nunca se va a cansar de esperar ni de buscar, dijo la tía de un joven desaparecido antes de que hablara Luz. Los familiares de personas víctimas de desaparición están ahora aquí, en esta mañana fría que amenaza con llover en las gotas leves que caen sobre el pavimento recién pintado con aerosol. “La tortura deja huella”, escribieron. Están aquí este Día de las Madres, como el anterior estuvieron bajo un sol inclemente en otra plaza para pasar las pesquisas de sus hijos. Como están por las calles de la ciudad, en las oficinas de gobierno, en la Fiscalía General del Estado, en marchas, en poblados cercanos, en caravanas, en rastreos picando con varas la arena del desierto. Como están desde hace tiempo: buscando, buscando siempre en la cara de cualquier persona la de sus hijos, dice Luz Elena Ramos, otra madre que busca. https://www.youtube.com/watch?v=TtHw99CyMNQ&feature=youtu.be Se estima que en el país hay poco más de 40 mil personas desaparecidas, de acuerdo con el Registro Nacional de Personas Extraviadas y Desaparecidas. Hasta 2018, de esas personas ausentes alrededor de 3 mil desaparecieron en Chihuahua. De esas, 817 desaparecieron en Ciudad Juárez. Es decir, en la ciudad, hay alrededor de 800 madres que este 10 de mayo no saben en dónde está uno de sus hijos. “En nombre del colectivo de Familias Unidas por la Verdad y la Justicia, les pedimos que por favor se pongan a investigar”, dice una madre. Frente a ella otras pintan las huellas que representan el peregrinar que andan por la búsqueda constante. Los cuatro momentos que viven: la detención o desaparición; el no trabajo de las autoridades; saber que los perpetradores se encuentran en libertad y el constante dolor de las madres.