febrero 27, 2024

Arte y gastronomía para celebrar el Día de Muertos

Ciudad Juárez, Chihuahua.— Cientos de personas acudieron ayer al evento Amor Eternamente Muerto, un espacio donde, a través del arte y la gastronomía, se recordó a quienes ya no se encuentran entre nosotros.  El evento, que se realizó en el marco de las festividades de Día de Muertos, se llevó a cabo en Casa Martino y en el Paseo Juan Gabriel: Siempre en mi mente, ubicados sobre la avenida 16 de Septiembre de la Zona Centro. Las personas que asistieron pudieron observar varios altares de muertos dedicados a quienes fallecieron de cáncer y COVID-19; también se montó un altar a diversas mujeres artistas, a Juan Garrido, personaje que sembró trigo en México por primera vez y a las mascotas que partieron. Al final del corredor se encontraba el altar de las personas migrantes que perdieron la vida en el camino: alrededor de 12 fotografías con los rostros de personas que dejaron atrás sus países en búsqueda de una mejor vida adornaban los diferentes niveles del altar.

“Muchos ni siquiera llegaron a Ciudad Juárez, muchos otros murieron en Ciudad Juárez, no vieron realizados sus sueños. Entonces es una manera de hacerles un tributo a todos estos sueños que quedaron a la mitad del camino”, dijo Rosa Mani Arias, de la coordinación del altar Todos Somos Migrantes.

Explicó que diversos albergues de la Red de Albergues de Ciudad Juárez, entre ellos Casa de Acogida, El Jarudo, Casa del Migrante, Casa Romero, San Matías, Espíritu Santo, Casa de Colores, Casita Bhalu y Alabanzas, con el apoyo de organizaciones como Derechos Humanos Integrales en Acción (DHIA), Hope Border Institute, Seguimos Adelante, Abara Frontiers, la Diócesis de Ciudad Juárez y Pita y los Girasoles, se juntaron para participar en el evento. Había 18 banderas de diferentes países colocadas en el altar. Estas representaban las nacionalidades de las personas migrantes que han llegado a esta frontera según los registros de las organizaciones y albergues mencionados anteriormente. También se observaban diferentes platillos típicos como las pupusas salvadoreñas, los plátanos fritos que se comen en varios países del Caribe y Centroamérica, el famoso gallo pinto de Nicaragua, entre otros. Mani Arias comentó que las personas asistentes se detenían a preguntar sobre el altar, las fotografías y los platillos; “cuando vemos un rostro es diferente a solo escuchar la historia, cuando tú ves la cara y piensas ‘él ni siquiera llegó a Ciudad Juárez o él murió aquí’, eso es como un impacto para la sociedad, el ponerle nombre y apellido a estas historias”. Dentro de Casa Martino se encontraba la venta de pan de muerto elaborado por seis panaderías locales, actividades culturales y artísticas para niñas, niños y adolescentes realizadas por artistas juarenses y la Secretaría de Cultura de Chihuahua. Al exterior las personas podían tomarse una foto en la exposición de cráneos de gran formato intervenidos por artistas fronterizos. Amor Eternamente Muerto fue un evento donde se vivió por completo la experiencia del Día de Muertos.