La obra no tiene banquetas, señalética o pasos pompeyanos; hay postes de alumbrado en medio de las banquetas y rampas que no van a ningún lado. Además, el Municipio gastó 3.2 millones de pesos en mil barreras provisionales para dirigir el tráfico, mismas que la gente de la zona nunca vio.
Por Abraham Rubio / YoCiudadano
Ciudad Juárez, Chihuahua.– El Gobierno Municipal inauguró en enero el cuerpo poniente de la prolongación de la avenida De las Torres como una obra que “mejoraría la movilidad”, sin embargo, la obra no garantiza la seguridad de las personas peatonas que transitan hacia escuelas, comercios y la industria maquiladora de la zona.
Sin banquetas, señalética o pasos pompeyanos; postes de alumbrado en medio de las pocas banquetas que ya existían, rampas que no van a ningún lado, así como, traslapes de mala calidad entre las guarniciones viejas y nuevas, son algunos de los aspectos que se pueden observar a simple vista.
La obra –que inició en octubre y fue inaugurada el 18 de enero– costó 48 millones 138 mil 471 pesos y comprende solo el cuerpo poniente de la prolongación de avenida De las Torres, desde bulevar Manuel Talamás Camandari hasta el Libramiento Regional Sur (Av. Leonardo Solís Barraza).
Pero ciudadanía y organizaciones señalan que la obra está “doblemente incompleta” al no estar ejecutada conforme al proyecto de la Dirección de Obras Públicas y no cumplir con la definición de calle completa tal como la define la NOM-004-SEDATU y la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial.

Fallas y omisiones que afectan movilidad
Alejandro González, arquitecto e integrante de la Red de Vecinos de Juárez, señala que tras realizar varios recorridos por la obra se pudo identificar y corroborar que la obra carece de cuestiones elementales y estructurales, así como vicios y omisiones de conceptos establecidos en el catálogo de conceptos de la obra, que afectan la calidad.
De acuerdo con el catálogo, hay tres conceptos relativos a suministro y tendido de carpeta asfáltica de un total de 25 mil 113 metros cuadrados, sin embargo, la superficie intervenida en la obra es de 21 mil 411 metros cuadrados.
El documento indica construcción de guarniciones de concreto, sin embargo, durante la visita se observó que está conformada tanto por partes nuevas como con partes antiguas con traslapes de mala calidad, situación que deja en entredicho también el concepto referente a la demolición de 1,000 metros de guarnición.

González señala que en por lo menos dos de las vialidades que cruzan la prolongación carecen de señales de alto. En el cruce de la calle Yepomera, donde se ubica la UTCJ no existen señalamientos verticales escolares, como vienen mencionados en el catálogo de conceptos.
Las bases de concreto para arbotantes fueron colocadas en medio de la banqueta, obstruyendo el paso a personas con discapacidad que usan silla de ruedas.

Por otra parte, se identificaron 16 arbotantes “cónicos octagonales doble percha” en toda la obra cuando debieron haber instalado un total de 58: el resto de los arbotantes son sencillos y no considerados en el catálogo.
Además, la vialidad no cumple con las características de una calle completa, que considera infraestructura peatonal duradera, infraestructura ciclista, accesibilidad universal consolidada, de calidad y con continuidad, pese a cruzar por zonas donde hay instituciones escolares y viviendas.
El cuerpo poniente de la prolongación de avenida De las Torres fue realizado por el proveedor Antonio Akel Quintana, quién ha recibido durante la administración de Cruz Pérez Cuéllar alrededor de 608 millones de pesos en obra pública.
Dentro de estas destaca la construcción del Distribuidor Vial Talamás-Independencia, una obra millonaria de movilidad –realizada con Grupo Koraachi y Urbanissa– que excluye completamente a las personas peatonas, puesto que no garantiza cruces seguros, líneas peatonales ni accesibilidad para personas con discapacidad, pese a que se reportó deducciones por más de 11 millones de pesos correspondientes a esa infraestructura.

Constructor cobró 3.2 mdp en vallas de tráfico
De acuerdo con el catálogo de conceptos, el contratista gastó 3 millones 275 mil 310 pesos en el suministro y colocación de 1,000 barreras de barreras de protección fija tipo New Jersey flexible temporal –barreras anaranjadas utilizadas para desviar el tráfico vehicular–
Sin embargo, trabajadores de la zona (guardias de seguridad, despachadores de gasolina y puestos de comida) aseguraron que no hubo tal cantidad de barreras. Indicaron que se pudieron observar alrededor 40 barreras, ninguna nueva.

Las fotografías oficiales y videos distribuidas por la Coordinación de Comunicación Social del Municipio confirman la cantidad dispuesta a lo largo de la vialidad. En ellas se puede ver la disposición de alrededor de 40 barreras y trafitambos colocados en los tramos.
“Preguntamos a los vecinos, a los trabajadores de la gasolinera o de tiendas cercanas y nadie vio de esa ese tipo de barreras nuevas, no las vieron en la calle y tampoco el número de mil a nadie le parecía familiar. Algunas personas se atinaron a decir que vieron 40, que es lo más alto que mencionaron, y ya usadas”, señaló González.
Señaló que ese gasto de más de 3 millones en una obra de 50 millones es algo que figura bastante y no se vio en la obra, ni se sabe cómo se ejecutó ni si compraron realmente esas barreras nuevas.
Además, ese monto es similar al que Gobierno del Estado destinó para la construcción de banquetas en su tramo, de acuerdo con el catálogo de conceptos.
Accesibilidad de obras contrasta
La prolongación de la avenida De las Torres inició durante el año pasado, una obra que fue realizada entre el Gobierno Municipal y el Gobierno del Estado. El primero estaría encargado de construir el cuerpo poniente de cerca de 1.9 kilómetros de largo, mientras que construiría el cuerpo oriente, de casi un kilómetro.
Sin embargo, la accesibilidad universal de los trabajos es contrastante.

En la parte correspondiente al Estado se puede observar la construcción de banquetas con rampas de accesibilidad en ambos lados de la calle, incluso guías podotáctiles en las esquinas.
Pero en la obra del Municipio solo hay terracería, en lugar de banquetas. No cuenta con rampas de accesibilidad o las pocas que hay dirigen a una guarnición sin rampa ni banqueta.
En un recorrido, YoCiudadano pudo documentar la falta de accesibilidad de la obra en ambos lados, al no contar con señalética ni garantizar la infraestructura adecuada. En la obra del Estado, algunos de los mosaicos de las guías podotáctiles se comenzaron a desprender a poco más de un mes de inaugurada la obra.

El vecino e integrante del colectivo ciclista FixieBeat, Ricardo Luna Sáenz, quién ha vigilado el cumplimiento de la obra señala que en general la obra está lejos de garantizar la accesibilidad y prioriza al automóvil por encima del ciclista y el peatón.
“¿Por qué la vialidad del lado de Gobierno del Estado sí se puso banquetas y en la del Municipio no? Además, el Municipio dejó escombro por donde pasan los peatones y una malla ciclónica”, señala.
Urgen Consejo de Movilidad
Ricardo Luna Sáenz, señala que a pesar de que desde organizaciones de la sociedad civil y ciudadanía en general es posible manifestar las fallas en las obras públicas, dicho diálogo es una simulación.
“El diálogo ya existe, pero es una simulación. Les entra por un oído y les sale por el otro. Urge el Consejo de Movilidad, porque sería un diálogo más directo, porque a pesar de que las comisiones y Cabildo está abierto, no escuchan”, dice.
Pese a que la creación del Consejo Consultivo de Movilidad y Seguridad Vial fue una de las exigencias de la ciudadanía al Municipio durante la audiencia pública sobre temas de temas de movilidad en 2023 y haberse publicado la convocatoria en 2025, su conformación permanece congelada por el Gobierno Municipal.

Dicho Consejo se encargaría de asesorar, opinar, proponer, darle seguimiento y evaluar los programas, proyectos y acciones del Municipio relativas a las disposiciones y principios contenidos en la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial.
Por otra parte, Ricardo Luna señala que el Ayuntamiento de Juárez ha sido omiso al no haber armonizado el Reglamento de Vialidad y Tránsito con la Ley de Movilidad y Seguridad Vial del Estado de Chihuahua, que entró en vigor desde el 1 de enero de 2025.
“No sé qué está pasando con el Municipio (…) no parece haber interés de esta administración en cumplir con la Ley de Movilidad y Seguridad Vial, y de la pirámide la movilidad, que pone al peatón a mero arriba. Piensan que lo que dice la ley es opcional”, enfatiza.




