enero 26, 2026
Medioambiente

Juárez se ahoga entre partículas contaminantes de polvo, emisiones de autos y cementeras

Durante diciembre y lo que va de enero, la calidad del aire en la ciudad ha sido extremadamente mala, ya que se han registrado excedencias de partículas contaminantes que superan los límites de la Secretaría de Salud, provocando alergias y enfermedades respiratorias en la comunidad, advierten activistas y experto de la UACJ. 

Por Elizabeth Ramos / YoCiudadano 

Ciudad Juárez, Chihuahua.– Durante los últimos meses, la calidad del aire en Ciudad Juárez ha alcanzado niveles preocupantes, con concentraciones de partículas contaminantes que superan los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Secretaría de Salud.

Colectivos ambientalistas han alertado sobre los impactos de la mala calidad del aire en la salud de la ciudadanía, sobre todo, en el aumento de enfermedades respiratorias, cardiovasculares y de alergias.

Además, han señalado que los procesos de las fábricas de asfalto, ladrilleras y empresas como Grupo Cementos de Chihuahua (GCC), son las principales generadoras de la contaminación atmosférica en la ciudad.

De acuerdo con el doctor Adrián Vázquez, coordinador del Centro de Ciencias Atmosféricas y Tecnologías Verdes (CECATEV) de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), durante todos los días de diciembre de 2025 hubo excedencias de partículas de polvo que superaron los límites que recomienda la Secretaría de Salud, generando afecciones respiratorias, irritación de los ojos y alergias. 

Actualmente en la ciudad operan cinco estaciones de monitoreo de la calidad del aire, distribuidas en diferentes puntos de la ciudad y monitoreadas principalmente por el CECATEV.

Sitio de trabajo especializado en el monitoreo y gestión de las condiciones atmosféricas. Foto: CECATEV

En estas estaciones, explica el doctor Vázquez, se monitorean diferentes contaminantes como el ozono, el monóxido de carbono, partículas suspendidas, dióxido de azufre y los óxidos de nitrógeno.

Sin embargo, con base en el monitoreo realizado por la universidad, se han identificado la presencia recurrente de dos tipos de partículas contaminantes con valores que superan los límites recomendados: las partículas gruesas PM10 y las finas PM 2.5. 

De acuerdo con el doctor Vázquez, las partículas PM10 son generadas principalmente por el tráfico vehicular, las calles sin pavimentar y de fuentes naturales como las tolvaneras. “Son el polvo que vemos en las calles por el rodamiento de los carros”, indica.

El límite seguro de las PM10 es de 70 microgramos por metro cúbico, pero en la ciudad se han registrado episodios de hasta 200 y 400 microgramos, es decir, de dos a tres veces más de lo permitido por la Norma Oficial Mexicana 025 de la Secretaría de Salud, lo que aumenta el riesgo de enfermedades respiratorias, señala Vázquez.

“Normalmente la norma establece que para tener una calidad de aire razonable debemos tener un promedio por debajo de los 75 microgramos, pero hemos estado muy por arriba de los 235, que es el umbral de extremadamente malo”, advierte.

Por otro lado, están las partículas PM 2.5 que provienen de las emisiones de los vehículos, como el carbono negro (hollín), los óxidos de nitrógeno y los bioaerosoles. La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que niveles superiores a 15 microgramos por metro cúbico representan un riesgo para salud y en Ciudad Juárez, estos valores también han sido superados, indica Vázquez. 

“El hollín y las partículas 2.5 son las que más preocupan desde el punto de vista de salud, su tamaño es tan pequeño que pueden entrar hasta el fondo de los pulmones, hasta los alvéolos y el torrente sanguíneo, provocando enfermedades respiratorias y cardiovasculares”, advierte el doctor Vázquez.

El doctor Adrián Vázquez, coordinador del Centro de Ciencias Atmosféricas y Tecnologías Verdes (CECATEV). Foto: Coordinación de Comunicación Social de Juárez.

La nata de contaminación que cubre a Ciudad Juárez 

De acuerdo con el doctor Vázquez, la capa de nata que se observa en el aire por las mañanas es un fenómeno meteorológico típico del invierno que provoca que las partículas contaminantes como el polvo, los óxidos de nitrógeno y los gases, se queden atrapados en las capas más bajas de la atmósfera, afectando de manera considerable la salud de las personas.

“Este fenómeno sucede mucho en las horas que no hay sol. Cuando el sol calienta el suelo es lo que ayuda a que se disperse la contaminación, pero cuando hay frío y el aire está más caliente que el suelo, entonces se nos queda atrapada toda la contaminación y esa capa que vemos es muy peligrosa, sobre todo, para las personas que tienen cierta debilidad pulmonar”, explica Vázquez.

Esta contaminación, advierte, es la que provoca desde irritación en los ojos, en la garganta, hasta problemas agudos y crónicos. 

Diana Chaparro, habitante de la colonia Barrio Nuevo, ubicada cerca del Camino Real y del cerro de la Lealtad, ha sido testigo de la destrucción de la Sierra de Juárez en cuanto a explotación y pérdida de la flora y fauna, además también ha sufrido los estragos de la mala calidad del aire.

Diana cuenta que la mala calidad del aire que se vive en la ciudad, y se recrudece en su zona, ha impactado en su salud y en la de su familia, ya que son más frecuentes las alergias y las enfermedades respiratorias, sobre todo, en las noches cuando la empresa Grupo Koraachi –que fabrica asfalto y que se ubica cerca de su domicilio– empieza sus operaciones.

Capa de nata que se observa en el aire por las mañanas. Fuente: Sierra de Juárez

Procesos de Cementos de Chihuahua agravan calidad del aire: colectivos

En reiteradas ocasiones, el Colectivo Sierra de Juárez ha denunciado públicamente los impactos negativos de los procesos de las ladrilleras, las fábricas de asfalto y de Grupo Cementos de Chihuahua (GCC), en la calidad del aire de la ciudad.

De acuerdo el Colectivo, la estación de monitoreo que se encuentra en la colonia Barranco Azul, en el Centro Comunitario Nutricional de la UACJ, cerca de la planta de procesamientos de GCC, es la que registra los niveles más altos de partículas suspendidas PM10 Y PM2.5.

“La comunidad que está adyacente a la Sierra de Juárez y más cercana a la cementera es la más afectada en temas de salud por la mala calidad del aire”, señala el Colectivo.

En este sentido, el doctor Vázquez afirma que la estación del Centro Nutricional de la UACJ es la que muestra los niveles más altos de contaminación en toda la ciudad.

“Ahí prácticamente estamos fuera de norma ambiental casi todos los días del año. Sobre todo, cuando son días tranquilos o con alta inversión térmica, pues ahí la concentración es muy alta, sobre todo en la parte de partículas suspendidas PM10 que es con lo que más batallamos en la ciudad”, explica Vázquez.

En reiteradas ocasiones el colectivo ha cuestionado a las autoridades sobre la responsabilidad de GCC en la contaminación del aire, sin embargo, las respuestas que han recibido no han sido favorables.

Fuente: Sierra de Juárez

“Ellos mencionan que no se puede adjudicar totalmente a la cementera, porque hay muchísimos otros factores, principalmente no hay pavimentación alrededor de la estación y hay otras actividades industriales en la zona”, señala el Colectivo.

En este sentido, el doctor Vázquez explica que la situación particular de la estación es que se localiza en una zona donde más del 40 por ciento de las calles no están pavimentadas, además de que concentra mayor población y más tráfico vehicular, incluso de camiones materiales que transitan hacía la cementera.

Sin embargo, menciona que no se descarta que las actividades de la cementera tengan alguna contribución a la contaminación del aire, pero señala que aún no se cuenta con la investigación suficiente para confirmarlo.

“En realidad no se descarta, de hecho, seguramente tienen una contribución, pero no tenemos suficiente investigación como para saber si son las más importantes o no, pero nuestra hipótesis hasta ahorita es que la principal fuente de contaminación son los vehículos, o sea, el rodamiento de los vehículos”, advierte el doctor Vázquez. 

Para el Colectivo, el respaldo de las autoridades a la cementera pone en desventaja a la comunidad, por el aumento de las enfermedades respiratorias y cardiovasculares al estar expuestos constantemente a la mala calidad del aire.

“Omitir a la cementera en la Sierra de Juárez, es omitir a un gran contaminante y no le podemos adjudicar todo a que la ciudadanía con los engomados ecológicos tenga que pagar por este daño”, señala el Colectivo Sierra de Juárez.

¿Estrategias de mitigación o declarar contingencia ambiental?

De acuerdo con el doctor Vázquez, la ciudad aún no está en condiciones de declarar una contingencia ambiental, ya que se requiere de un protocolo y de capacidad de pronósticos, además de infraestructura para enfrentar una contingencia que no afecte demasiado las actividades diarias de la comunidad.

“Yo siento que hablar ahorita de una contingencia, no estamos listos. No tenemos los sistemas de monitoreo, no tenemos los sistemas de pronóstico y no tenemos las medidas alternativas para que la ciudadanía pueda participar de una manera más práctica”, explica Vázquez.

El doctor Adrián Vázquez durante una presentación a regidoras del Ayuntamiento de Juárez. Foto: Coordinación de Comunicación Social de Juárez.

En este sentido, señala que primero se deben de atender los rezagos que hay en cuestiones de transporte público y pavimentación, así como de reforzar el programa de verificación vehicular y de generar estrategias entre los tres niveles de gobierno.

Por su parte, el Colectivo Sierra de Juárez señala que, si bien el engomado ecológico es un mecanismo que tiene el gobierno municipal de regular a los vehículos, eso no significa que sea la única solución. “Todas las demás emisiones también deben de ser identificadas y monitoreadas”, concluye.