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‘Por el agua y por Palestina’: marchan en Ciudad Juárez contra acuerdo de la JCAS con Israel

Colectivos ambientalistas, estudiantiles y feministas exigieron cancelar el acuerdo entre la JCAS y la agencia israelí MASHAV, destituir a Mario Mata Carrasco y garantizar el derecho humano al agua en Chihuahua; también marcharon hasta el puente internacional para condenar el genocidio contra el pueblo palestino.

‘Por el agua y por Palestina’: marchan en Ciudad Juárez contra acuerdo de la JCAS con Israel

Por Miguel Silerio Ortega / La Verdad Juárez

Entre el asfalto hirviente por el calor que se dejó sentir con fuerza y el humo de una bandera israelí consumida por el fuego, el reclamo de ambientalistas, estudiantiles y feministas resonó en Ciudad Juárez este sábado a dos bandas: por el agua de Chihuahua y por Palestina.

Un contingente de integrantes de colectivos fronterizos así como ciudadanía en general, marchó desde el Monumento a Benito Juárez hasta el Puente Internacional Paso del Norte, en el centro de la ciudad, para exigir la cancelación del convenio hídrico entre la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS) de Chihuahua y la agencia israelí MASHAV.

Aunque fue una marcha pacífica terminó convirtiéndose en un enérgico posicionamiento político en la frontera que conecta no solo a dos países, sino a la resistencia local con un conflicto global.

Poco antes de las 10 de la mañana, las primeras personas comenzaron a reunirse en el Monumento a Benito Juárez, en el primer cuadro de la ciudad. Visitantes y trabajadores pasaban por el parque como cualquier sábado y algunos se detenían con curiosidad para ver al contingente que se enfilaba rumbo al cruce de las calles Ramón Corona y Vicente Guerrero.

Tras una breve serie de indicaciones, la caminata comenzó. Al frente avanzaba un grupo de seguridad integrado por mujeres con el rostro cubierto y con megáfono en mano, encargadas de abrir el paso y coordinar el recorrido varios metros adelante. Detrás de ellas caminaban infancias y personas neurodivergentes, colocadas al inicio del contingente como parte de las medidas de cuidado.

El grupo avanzó en calma por la avenida Vicente Guerrero hasta incorporarse a la avenida Francisco Villa, esquivando los charcos que dejó la lluvia de la noche anterior, mientras el calor comenzaba a imponerse. Conforme avanzaba la mañana, el ambiente se volvía más húmedo y pesado, anunciando una jornada sofocante.

Al llegar a la Plaza de Toros Alberto Balderas hicieron una breve pausa para esperar a quienes aún caminaban desde el Monumento a Juárez. Minutos después retomaron el trayecto entre consignas que se repetían una y otra vez, exigiendo sanciones contra Israel, el rompimiento de relaciones diplomáticas, el fin de la violencia contra las mujeres y las infancias, el cese de la ocupación y el genocidio contra el pueblo palestino, además de garantizar el derecho humano al agua.

El contingente continuó hasta el cruce de la avenida Francisco Villa con la calle Gardenias, donde giró para dirigirse al puente internacional Paso del Norte, que a esa hora presentaba una afluencia importante. Frente a la fila de automóviles, las personas manifestantes desplegaron mantas, levantaron banderas palestinas y lanzaron nuevas consignas para invitar a la población a sumarse a sus demandas.

Durante algunos minutos bloquearon la circulación y más tarde permitieron el paso por el carril de extrema izquierda, por lo que algunos conductores optaron por abandonar la fila.

Pasadas las 11 de la mañana el calor caía con fuerza, cuando, a unos metros del puente, colocaron una bandera de Israel sobre el pavimento, coronada con una frase escrita sobre la calle con aerosol: Palestina Libre. Después vertieron un líquido inflamable y le prendieron fuego.

La bandera ardió apenas unos segundos hasta que la llamas la consumieron por completo, ante la mirada de conductores, policías y manifestantes. Cuando el fuego se extinguió, sólo quedó una mancha negra y humeante sobre el pavimento.

El contingente volvió a agruparse para emprender el regreso, caminando ahora por la banqueta de la avenida Juárez bajo la mirada de empleados y comensales de los negocios cercanos. De vez en cuando algún automovilista respondía con un claxon en señal de apoyo.

En la recta final cruzaron el andador peatonal de la avenida 16 de Septiembre y continuaron por la calle Ferrocarril hasta regresar al Monumento a Juárez. Ahí, bajo la sombra de los árboles, la movilización concluyó con un posicionamiento político que explicó el fondo de sus exigencias.

Exigen fin del convenio y destitución de Mario Mata Carrasco

Las personas manifestantes formaron un círculo bajo la sombra de los árboles y comenzaron la lectura de un pronunciamiento centrado en el convenio de cooperación firmado entre la JCAS de Chihuahua y la agencia israelí MASHAV, así como en la situación del agua en el estado y los derechos de la población.

Afirmaron que existe corrupción dentro de la JCAS porque, aunque la ciudadanía paga por los servicios de agua potable y saneamiento, numerosas colonias de Chihuahua, y particularmente de Ciudad Juárez, siguen sin acceso pleno a ese derecho.

También respondieron a declaraciones realizadas por el director ejecutivo de la JCAS, Mario Mata Carrasco, quien ha sostenido que el convenio no implica privatización, financiamiento internacional ni inversión extranjera, sino únicamente cooperación tecnológica para la detección de fugas y la administración del agua.

“Lo que no ha explicado Mario Mata Carrasco, y nos parece indignante, es que tanto la JCAS como la JMAS no pueden atender las fugas que se reportan todos los días, a pesar de que son totalmente evidentes. Incluso cuando la descentralizada atiende algún reporte, hacen el trabajo a medias y el problema comúnmente vuelve o se empeora. Tampoco han comentado nada acerca de resolver la falta de agua en distintas colonias de la ciudad (…) Nunca han explicado por qué no existe cooperación con otros países que son pioneros en la administración del agua”.

Sostuvieron que la discusión no debe limitarse a quién es propietario del agua, sino también a quién controla la tecnología mediante la cual ese recurso será monitoreado, administrado y protegido, y señalaron que la ciudadanía desconoce aspectos fundamentales del convenio.

“¿Qué tecnologías específicas serán implementadas? ¿Quién desarrollará o administrará el software? ¿Dónde estarán almacenados los datos generados? ¿Quién tendrá acceso a esa información? ¿Existirá transferencia completa del conocimiento al personal mexicano? ¿Qué ocurrirá cuando concluya el convenio? ¿Qué grado de dependencia tecnológica generará esta relación? Sin respuestas claras a estas preguntas resulta imposible afirmar que la soberanía sobre el agua permanece plenamente garantizada”, cuestionaron.

Manifestaron además su preocupación porque un acuerdo relacionado con un recurso estratégico se haya celebrado sin un proceso amplio de información pública, consulta ciudadana o participación de universidades, centros de investigación, colegios de profesionistas y organizaciones civiles.

El pronunciamiento también situó el convenio en el contexto internacional. Señalaron que distintos organismos internacionales han documentado violaciones graves al derecho internacional y a los derechos humanos en Palestina, las cuales demuestran que Israel comete un genocidio contra la población palestina.

“Israel utiliza los métodos más inhumanos para exterminar a la población palestina, incluyendo el corte y la contaminación del agua (…) Es un Estado genocida que está rompiendo todas las reglas del derecho internacional y debe desaparecer”, expresaron.

Solicitaron que el gobierno del estado publique el texto íntegro del convenio y sus anexos técnicos, los recursos públicos comprometidos, las instituciones y empresas participantes, los mecanismos de supervisión y auditoría, así como las evaluaciones técnicas, ambientales, de protección de datos y de derechos humanos que respaldaron su firma.

“En este contexto consideramos legítimo cuestionar si las instituciones públicas mexicanas deben establecer nuevas relaciones de cooperación con agencias oficiales de un Estado cuya actuación internacional enfrenta un intenso escrutinio jurídico y ético”, añadieron.

Aclararon que su postura no es contra la ciencia, el intercambio académico ni la cooperación internacional, sino contra un convenio que, sostienen, pone en riesgo la soberanía en materia de agua.

“Antes de buscar soluciones tecnológicas externas, el Estado debe demostrar que ha agotado todas las alternativas institucionales, técnicas y científicas disponibles en el país y que la cooperación internacional responde realmente al interés público. ¿Acaso necesitamos al Estado sionista y genocida de Israel para tener menos fugas en Ciudad Juárez y una mejor infraestructura de administración hídrica? ¿Acaso el estado de Chihuahua necesita de este Estado ilegítimo para garantizar el derecho humano a este recurso? Nuestra respuesta claramente es no”.

Con base en esos argumentos exigieron la cancelación del convenio, la destitución de Mario Mata Carrasco, sanciones para las personas funcionarias involucradas en su firma y acciones que garanticen el acceso al agua para toda la población.

También subrayaron que su movimiento no es partidista y rechazaron cualquier expresión antisemita, fascista, racista o xenófoba, además de pronunciarse contra la homofobia y la transfobia.

“Nuestra protesta es contra el Estado ilegítimo de Israel y sus políticas de ocupación y violación de derechos humanos, no contra el pueblo judío. Esta es una marcha antisionista basada en los principios de justicia social, solidaridad internacional y defensa de los derechos humanos. No se tolerarán conductas violentas ni serán bienvenidas personas que impulsen estos discursos de odio. Esta es una lucha en busca de la protección de los recursos hídricos de la región, el estado de Chihuahua y el país.”

Finalmente afirmaron que su lucha busca una gestión del agua sustentada en la ciencia, la transparencia, la participación ciudadana, la justicia ambiental, la soberanía tecnológica y el respeto irrestricto a los derechos humanos.

“Hemos marchado por nuestra agua, por nuestra soberanía, en contra del imperialismo, en contra del colonialismo, en contra del sionismo y en apoyo al pueblo palestino. Alzamos la voz por la niñez en Palestina: las niñas y los niños deberían estar aprendiendo y jugando, no sepultando sus sueños bajo los escombros. Que ninguna bomba siga borrando la sonrisa de ninguna niñez. ¡Viva Palestina libre!”, concluyeron.

La jornada, que concluyó sin incidentes, fue articulada por cerca de diez colectivos locales, entre ellos el Frente Estudiantil de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), Red Frontera Palestina, Colectivo 8M, Defensa del Río Bravo, Hijas de su Maquilera Madre, Alianza Ecológica Internacional del Río Bravo-Grande, Consejo Sáfico Juárez Diversa, Red Ocupas, Ocupa Zaragoza y La Xolombia: Espacio Cultural Fronterizo, Sierra de Juárez.

Este trabajo fue publicado originalmente en La Verdad Juárez. Aquí puedes consultar su publicación.

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