febrero 2, 2026
Soluciones

Del lodo a la convivencia vecinal: tras persistir logran pavimentación en Tierra Nueva

Hoy calle Puerto la Ceiba luce distinta. La pavimentación sacó a los vecinos de sus casas: ahora se ven niños corriendo y jugando en sus bicicletas.

Por Abraham Rubio / YoCiudadano

Ciudad Juárez, Chihuahua.– Dunely Servín Soto, habitante del fraccionamiento Tierra Nueva etapa 1, recuerda cómo era la calle Puerto la Ceiba antes de la transformación: una zona que se inundaban con cada lluvia, donde se metía el agua sucia y lodo a las casas.

Ante este panorama de insalubridad y calles intransitables donde los niños no podían jugar, un grupo vecinal se organizó para recolectar firmas y buscar la pavimentación de varias calles.

Dunely se dividieron el trabajo por calles y buscaron el apoyo de la Red de Vecinos de Juárez para inscribir sus proyectos en el Presupuesto Participativo.

“No habíamos escuchado de los proyectos participativos, era la primera vez y pues dijimos: ‘A ver qué pasa’”, relata Dunely, quien asumió la responsabilidad de encabezar el proyecto en su tramo de la calle.

Dunely Servín, vecina de la calle Puerto la Ceiba. Foto: Abraham Rubio.

A pesar de que el grupo realizó una intensa labor de promoción pegando volantes en postes y centros comunitarios, no lograron materializar todos los proyectos. En la votación de las tres calles que propusieron, solo la calle Puerto La Coruña logró quedar dentro del presupuesto original.

Dunely señaló que las fallas técnicas en las tabletas de votación y la falta de “palancas” políticas fueron obstáculos que enfrentó.

Sin embargo, la derrota en las urnas no detuvo a la vecina de Tierra Nueva. Dunely acudió personalmente a la Presidencia Municipal para exigir la obra, logrando que su calle fuera incluida finalmente a través de un presupuesto extra.

Un proceso de vigilancia vecinal

El trabajo no terminó con la aprobación del recurso. Las vecinas se convirtieron en las supervisoras de la obra, manteniendo contacto directo con la Red de Vecinos de Juárez para asegurar la calidad de la construcción.

Cuando la pavimentación de la calle Puerto la Ceiba estuvo detenida un mes que la obra por falta de tubería, Dunely se mantuvo al pendiente, presionando para que se terminaran las zanjas que dificultaban su paso.

“Ahí les dimos también poquita carrilla para que continuaran porque en ese entonces yo estaba embarazada y ya a punto de dar a luz. Entonces eran zanjas muy grandes que ya no podía yo andar mucho en la calle y menos brincando me zanjas”, explicó.

Incluso los vecinos que no estaban en el comité colaboraron, prestando terrenos para resguardar la maquinaria pesada y la tubería necesaria para el drenaje.

Hoy, la calle Puerto la Ceiba luce distinta. El pavimento no solo eliminó el lodo, sino que sacó a los vecinos de sus casas.

Ahora se ven niños corriendo y jugando en sus bicicletas, algo que antes era imposible por el estado del suelo, comentó Dunely.  Además, el proyecto obligó a los residentes a conocerse; “antes cada quien estaba en su cuevita”, señala.

A pesar del éxito, los retos persisten. El grupo de vecinos continúa organizado por WhatsApp para vigilar la calle, pero ahora enfrentan problemas de alumbrado público que genera inseguridad durante las noches.

Dunely hace un llamado a otras comunidades a no rendirse ante los procesos burocráticos: “Síguelo metiendo hasta que quede. Algún día te van a hacer caso: hay que seguir insistiendo hasta que nos pavimenten todo Juárez”, comentó.