febrero 20, 2024

‘Complicidad entre Iglesia y Estado debe terminar’: Alberto Athié

Ciudad Juárez, Chihuahua.— Este día se organizaciones defensoras de los derechos humanos en el estado realizaron el foro virtual #YoSíTeCreo, para analizar la responsabilidad de la Iglesia Católica en el acompañamiento de víctimas de abuso sexual por parte de sacerdotes. El foro se realizó en el contexto y con la intención de abordar el caso del sacerdote Aristeo Baca, contra quien actualmente se lleva un juicio por presuntamente abusar sexualmente de una niña de entonces ocho años. En el análisis participó Alberto Athié Gallo, un activista y defensor de los derechos de las víctimas de abuso sexual por parte de integrantes de la iglesia que ejerció como sacerdote de la misma durante 20 años, hasta que las diferencias con las autoridades episcopales lo llevaron a renunciar y separarse. También participaron el presbítero Claudio Murrueta Ortiz, que se encuentra ejerciendo su sacerdocio en Sonora, donde ha acompañado luchas de derechos humanos como el caso de la Guardería ABC, entre otros. Y estuvo presente el presbítero Camilo Daniel Pérez, quien ejerce en Madera, Chihuahua, y fue vicario general de la Diócesis en Chihuahua. Durante la mesa de análisis, moderada por Imelda Marrufo, los invitados coincidieron en la necesidad que existe de cambiar desde el interior las prácticas de la Iglesia Católica para erradicar el abuso sexual infantil y para acompañar tanto a las víctimas como los procesos de investigaciones para que este delito sea sancionado. El exsacerdote y ahora activista Alberto Athié fue firme al exponer que Aristeo Baca debió ser suspendido del ministerio desde el momento en que empezó el proceso legal en su contra. Sin embargo, recordó que el sacerdote siguió incluso oficiando misas privadas en su hogar bajo arresto domiciliario.

“Mientras el sacerdote está en juicio debía estar suspendido del ministerio y si sale culpable se suspende definitivamente y se le aplica la excomunión. El sacerdote ha seguido ejerciendo el ministerio, ha dado misa, debería estar suspendido. Si es encontrado culpable debe quedar fuera del ejercicio para siempre”, dijo Athie.

Pero recordó que la Iglesia tiene una historia de omisiones en los casos de pederastia a su interior. Mencionó el caso de Marcial Maciel, por quien la iglesia no se pronunció hasta después de su muerte, siendo que fue denunciado por abusar sexualmente de más de cien niños. “Hay una complicidad mutua entre Iglesia y Estado que debe de terminarse”, aseguró y mencionó que las más afectadas son las víctimas a quienes se debe la verdad y la justicia, dijo. Para el sacerdote Camilo Daniel Pérez, la Iglesia se ha conducido en este tema a lo largo de los años siendo omisa, sin asumir la gravedad de la problemática del abuso sexual infantil. En el caso particular de la niña que denunció al sacerdote Aristeo Baca, comenta que la educación sexual fue fundamental para que ella entendiera que estaba siendo abusada, por lo que recalcó la importancia de dejar de ver a la sexualidad como un tabú y fomentar la educación sexual en las escuelas con el acompañamiento de las familias, mencionó.

“A fin de cuenta somos seres sexuados, eso ha prevalecido en nuestros tiempos y se tiene que caminar en ese sentido. Yo creo que tenemos ante todo y en primer lugar que quitarnos esa traba y esa manera de ver la sexualidad y de verla como una parte muy importante de nuestro ser”, dijo el sacerdote.

“Hay padres de familia que tienen resquemores porque se hable de sexualidad en la escuela, pero debe haber un acompañamiento mutuo para ver esto no como un tabú sino como una particularidad de nuestro propio cuerpo”, mencionó. Respecto al papel de la iglesia en los casos de denuncias de pederastia el sacerdote manifestó que:

“Hay que calibrar la llamada profunda de conversión de la Iglesia a partir de estas situaciones. La Iglesia se debe de cuestionar y se debe dejar cuestionar por elementos externos a ella. Hay que desacralizarse para poder dejar de pensarse como un ente absoluto, intocable, y deberá de revisar a fondo sus instituciones y sus procedimientos a la luz del evangelio y con nuevos enfoques teológicos. Esta cuestión de la pederastia creo que toca los cimientos más profundos de la iglesia”, dijo.

Claudio Murrieta opinó que la pederastia ha dejado heridas muy profundas en toda la sociedad mexicana y que es necesario a través de procesos de justicia regresar la confianza que se ha depositado en la Iglesia y que se ha ido perdiendo. Por lo anterior mencionó que es necesaria una reconversión de la Iglesia desde sus fundamentos para brindar todo el apoyo a las víctimas. https://www.facebook.com/1696052047354042/videos/524244088542976