enero 16, 2026
Comunidades

Elihu Huertos: el guardián que hace florecer ‘El Chamizalito’

El joven de 21 años es ingeniero mecatrónico, maestro de artes marciales, músico, emprendedor y además ha convertido el servicio social por su comunidad en un estilo de vida.

Por Abraham Rubio / YoCiudadano

Ciudad Juárez, Chihuahua.– En la colonia Parajes del Sur, el paisaje suele estar dominado por zonas áridas con parques sin árboles y la lejanía de los servicios urbanos. Sin embargo, en la intersección de las calles Campo Grande y Tierra de Fuego, el panorama cambia drásticamente.

Allí los árboles ofrecen una sombra que parece ajena a la colonia: sobre el parque lineal se yerguen arboles frondosos que rodean un camino con bancas y un huerto comunitario.

Los vecinos lo nombraron ‘El Chamizalito’ por su parecido con el parque El Chamizal, cuenta Elihu Huertos, un joven de 21 años que junto con su familia ha encabezado la resistencia para cuidar este espacio.

Él no es solo un habitante más: es el guardián de ese parque.

El joven es ingeniero mecatrónico, maestro de artes marciales, músico, emprendedor y además ha convertido el servicio social por su comunidad en un estilo de vida. “Es necesario que experimentes, que te pruebes a ti mismo, que eres bueno”, afirma.

Sendero cruza ‘El Chamizalito’. Foto: Abraham Rubio.

Las raíces de un oasis

La historia del parque, hoy bautizado como ‘El Chamizalito’, es en realidad la historia de la familia Huertos. Cuando llegaron de la Ciudad de México hace 17 años, se encontraron con un terreno yermo, sin ningún tipo de árbol.

Decidieron entonces plantar los primeros árboles frente a su casa.

“Nosotros somos de la Ciudad de México, y quisimos poner como esa parte de donde somos (…) yo no sabía que se llamaba Chamizalito hasta que le pusieron el nombre por la cuestión de los árboles”, comenta Elihu.

Con el tiempo, ese esfuerzo se volvió colectivo y, en 2022, el parque tomó una nueva dimensión con la creación de un huerto comunitario, implementado por vecinas y vecinos acompañados por la organización de la sociedad civil Juárez Limpio.

Hoy, el huerto no forma parte de la vegetación del parque, sino que da alimento. Han cosechado tomates, acelgas y cilantro, desafiando incluso las temporadas de invierno.

Para Elihu, ver esos frutos es el resultado de una constancia que otros espacios han perdido: “Parques que han tenido mucho más apoyo que este en su momento, han decaído por lo mismo por la falta de que alguien los mantenga”.

Dice que él es el vecino que más constante ha estado porque la mayoría de las vecinas y vecinos están en su trabajo o cuidando a sus hijos, razón que limita sus posibilidades de involucrarse.

‘El Chamizalito’ hoy es un oasis que atrae a vecinos de las colonias aledañas, quienes visitan el parque para pasear y convivir.

Huerto comunitario. Foto: Abraham Rubio.

Disciplina y arte en el Centro Comunitario

Cuando no está entre circuitos o surcos de tierra, Elihu se encuentra en el Centro Comunitario de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) enseñando karate o practicando guitarra clásica. Como maestro de artes marciales, dice, busca ser la guía que él mismo necesitó en su adolescencia, enseñando valores como la humildad y el respeto.

“Lo que te mantiene en pie es la fuerza de voluntad y tratar de seguir ese principio que uno tiene dentro”, señala sobre la filosofía que intenta transmitir a sus alumnas de entre 11 y 13 años.

Además, Elihu tiene una faceta artística que lo ha llevado a presentarse en recintos de Bellas Artes y en el Centro Universitario de Arte (CUDA), interpretando piezas con partituras y estudios académicos.

Para él, el Centro Comunitario ha sido una clave para mi aprendizaje en el lado artístico cultural, demostrando que el talento en el suroriente solo necesita una oportunidad.

La vida de Elihu es un equilibrio también entre la tecnología y el oficio de heladero. Su carrera como ingeniero mecatrónico y su proyecto estrella, Bombot —un robot contra incendios—, fue impulsado gracias al negocio tradicional de su familia de venta de nueves y helados.

Este negocio familiar, que su padre inició hace una década, fue el motor económico que le permitió terminar sus estudios y que hoy busca impulsar con los conocimientos aprendidos.

Elihu es uno de los principales encargados de cuidar el huerto comunitario. Foto: Abraham Rubio.

Un sueño de conciencia colectiva

A pesar de los retos de inseguridad que han marcado a Ciudad Juárez y a su propia colonia, Elihu ve un cambio radical. Ha visto cómo los niños que crecieron con él ahora llevan a sus propios hijos al parque a jugar.

Es por ello por lo que su visión a futuro no se limita al éxito personal de sus patentes o su negocio, sueña con una comunidad más consciente y unida.

“Fomentar conciencia es la clave principal”, concluye Elihu.