Lucha de tres territorios contra depredación y racismo ambiental llega a San Luis Contemporáneo
La exposición ‘Church Rock - Juárez: Cartografías de Resistencia’ reúne historias de resistencia que muestran que la afectación ambiental sobre territorios específicos no es accidental, sino un problema social que afecta a territorios marginalizados.
Por Abraham Rubio / YoCiudadano
Ciudad Juárez, Chihuahua.— Las fotografías de las minas de uranio abandonadas en Nuevo México, los mapas de calor de una sierra en proceso de deterioro y el archivo histórico de una victoria comunitaria contra un tiradero nuclear se reúnen en la galería de arte San Luis Contemporáneo.
Bajo el título ‘Church Rock - Juárez: Cartografías de Resistencia’ se presentó una exposición colectiva que vincula tres procesos de resistencia ambiental a lo largo de la frontera entre México y Estados Unidos.
La muestra reúne el trabajo fotográfico documental de Shayla Blatchford, artista de la comunidad Diné perteneciente a la Nación Navajo, quien lleva años registrando las afectaciones generadas por las minas de uranio abandonadas en las inmediaciones de su territorio en Nuevo México, así como el activismo comunitario que se ha generado en respuesta.
A la exhibición se suma el archivo del Museo del Valle de Juárez (MUVAJ), que resguarda la memoria de la batalla comunitaria que en la década de los noventa logró cancelar un proyecto de tiradero de deshechos nucleares en Sierra Blanca, Texas, y el colectivo Sierra de Juárez, que documenta, vigila y promueve la protección del territorio ante su degradación actual.

Luis Carlos Aldrete Benavente, coordinador de galería de San Luis Contemporáneo, explicó que la decisión de conjuntar estas tres historias responde al argumento que la propia artista Blatchford muestra en su trabajo: la afectación ambiental sobre territorios específicos no es accidental.
"No solo es una situación específica lo que ellos viven en la Nación Navajo, sino que es un problema social en general en todos los territorios marginalizados, la idea del racismo ambiental".
Luis Carlos Aldrete señaló que esto se reproduce en la región fronteriza a través del caso de Sierra Blanca, el sitio propuesto para ser un tiradero nuclear dentro del territorio estadounidense, pero que en los hechos las comunidades que habrían resultado más afectadas se encontraban del lado mexicano.

La memoria como impulsora de nuevas resistencias
Félix Leonardo Pérez, fundador de la Alianza Internacional Ecologista del Bravo y de la Coalición Binacional contra Tiraderos Tóxicos y Radiactivos, fue uno de los protagonistas de aquella lucha que se desarrolló entre El Paso, Ciudad Juárez y el Valle de Juárez durante los años noventa, y cuyo archivo fue rescatado como referencia para los movimientos ambientales actuales.
Recordó que la resistencia trascendió la frontera desde sus primeras etapas mediante grupos organizados en El Paso que comenzaron a resistirse al proyecto, que ya había sido rechazado en otro sitio antes de llegar a Sierra Blanca. Posteriormente invitaron a activistas mexicanos de Ciudad Juárez y surgió la Alianza Internacional.

Félix Pérez contó que una de las acciones más recordadas de aquel movimiento fue una marcha de tres o cuatro días que avanzó de manera simultánea en ambas márgenes del río: del lado estadounidense estudiantes de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP) encabezaron la marcha, mientras que del lado mexicano organizaciones acompañaron la movilización. Además, hubo bloqueos parciales de puentes internacionales y una jornada en la que niñas y niños de escuelas de Ciudad Juárez salieron a manifestarse.
La exposición muestra los registros documentales de aquella lucha, resguardados en el Museo del Valle de Juárez. Desde documentos oficiales hasta fotografías y pancartas con consignas sobre la defensa ambiental fronteriza.

Para Pérez, la relevancia de recuperar esa memoria en el presente radica en las posibilidades de la organización colectiva: "Es un movimiento que demostró que es posible lograr luchas cuando las comunidades se unen".
La Sierra de Juárez: una lucha ambiental vigente
La defensa Sierra de Juárez ocupa un lugar central en la exposición como una lucha vigente, puesto que forma parte de un corredor biológico con la montaña Franklin en El Paso, Texas, afectado por la construcción del muro fronterizo. Además, carece de protección gubernamental y vigilancia para su preservación.
Pablo Juárez, integrante del colectivo Sierra de Juárez, informó que entre la información presentada están datos cartográficos sobre zonas de extracción legal e ilegal de materiales, invasiones de tierra, tiraderos clandestinos y mapas de temperatura que permiten observar la relación entre el deterioro del territorio natural.
"Queremos que la gente se dé cuenta con este tipo de información para que sepan que lo que le pasa a la Sierra impacta directamente a Ciudad Juárez, a la mancha urbana y a la calidad de vida diaria", expuso.
Además, destacó la importancia de la preservación y protección de la sierra debido a su función hídrica como principal captadora de agua de la región, ante el estrés hídrico de las cuencas acuíferas.

Para Pablo Juárez, el denominador común con las otras luchas que se exhiben en la exposición es precisamente el ecosistema compartido: "Hay un tema en común que nos une, que es el desierto de Chihuahua como un ecosistema delicado, frágil, que merece toda nuestra atención y resguardo."
La exposición ‘Church Rock - Juárez: Cartografías de Resistencia’ permanecerá abierta hasta las primeras semanas de octubre en San Luis Contemporáneo, con acceso gratuito de jueves a domingo de 11:00 a 16:00 horas.
Luis Carlos Aldrete informó que, durante los dos meses de duración de la muestra, la galería tiene previsto realizar actividades complementarias que incluyen talleres de contramapeo a cargo de Shayla Blatchford, recorridos guiados, caminatas en la Sierra de Juárez y pláticas con personas que participaron en la lucha de Sierra Blanca.
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