De sur a norte, Hugo ha atravesado el país para seguir estudiando

Hugo Gaytán es originario de Oaxaca; de ahí a Veracruz y después a Ciudad Juárez, ha migrado para continuar su formación académica

Autora: Favia Lucero | Edición de Video: Favia Lucero | 22 de noviembre de 2018

Ciudad Juárez, Chihuahua.— Por más de seis años, Víctor Hugo Gaytán Martinez ha migrado en busca de secundarias, preparatorias y universidades en las que pueda continuar su formación académica. 

El estudiante de 26 años proveniente de una comunidad llamada La Esperanza, en Oaxaca, comenta que se identifica como migrante desde que salió de su casa para cursar la secundaria. 

Desde entonces, empujado por el interés de seguir estudiando, se ha movido por diferentes estados del país, sin importar que esto lo separe de su familia y de su hogar. 

Hugo cuenta que su llegada a Ciudad Juárez se debió a la recomendación de un catedrático de la Universidad Veracruzana, donde estudiaba anteriormente la Licenciatura en Pedagogía. 

Confiado en la sugerencia de su maestro, solicitó ingresar a la Maestría en Ciencias Sociales para el Diseño de Políticas Públicas del Instituto de Ciencias Sociales y Administración (ICSA) en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ).

Mientras se acomoda en la banca ubicada afuera de la Biblioteca Central de la UACJ, Carlos Montemayor, Hugo recuerda cómo fue su llegada a esta ciudad fronteriza. 

“Me hospedé en un hotel, estuve como cuatro días hasta que conseguí un lugar donde quedarme y cuando ya lo había conseguido, le pregunté a la persona del hotel que si no asaltaban o mataban en el camino y él me dijo que no, que estaba seguro”, dice con un tono avergonzado. 

“Después fui viendo que sí estaba un poco más seguro que en años anteriores… creo que la percepción de violencia se transmite en quienes llegan”, aclara. 

No obstante la fama lamentable de esta ciudad, Hugo dice que los habitantes de Juárez le transmiten calidez, pues expresa que “he sentido acompañamiento de las personas. Aquí cuando te acercas a las personas muestran cierta calidez… y uno se siente bien con ese tipo de cuestiones”.

El migrante oaxaqueño explica que sus padres y hermanos sentían el mismo miedo que lo invadía a él por venirse a vivir a esta ciudad, pero comenta que ahora sienten más felicidad que miedo al verlo lograr otra más de sus metas académicas, algo que sus padres no esperaban. 

Cuando Hugo cursaba la preparatoria reprobó un año y decidió dejar los estudios por otro año más porque, dice, se encontraba en esa etapa “donde uno entra al desmadre”. 

“Yo ya no era una esperanza como para seguir estudiando y para mi mamá esto ha sido un logro muy grande”, platica entre risas y continúa: “para mi son etapas de maduración por las que todos jóvenes han pasado, no de la misma forma, no en el mismo grado; también depende de la disciplina que haya en las familias”.

Sobre sus hermanos, menciona que también se encuentran orgullosos de él por todo lo que ha logrado. “Mis hermanos, tengo tres mayores y una menor, nada más estudiaron hasta la preparatoria, entonces ellos están muy contentos de que yo siga estudiando”. 

A pesar de que en enero del siguiente año defenderá su tesis y dará por terminada la maestría, Hugo no ha decidido si quedarse un tiempo más en Ciudad Juárez o emprender nuevamente el viaje hacia otro lugar. 

De lo que sí está seguro es que le gustaría dedicarse a la investigación y ejercer su carrera como pedagogo. 

“Me interesa el área académica, quiero seguir en la universidad. Mi idea es entrar a la investigación, aunque todavía no sé si a la investigación educativa o en otros temas, como la pobreza”. 

Con un tono de voz más bajo pero firme, Hugo expresa que aún le falta mucho por aprender pero que eso no le mortifica; “me siento cómodo en la escuela y me gusta estar solo, eso me ha ayudado a estar lejos de casa”. 

Además de estar enfocado en los estudios, Hugo es voluntario en el Centro de Derechos Humanos Paso del Norte (CDHPN), una asociación civil que da acompañamiento a las familias de víctimas de tortura y desaparición forzada. 

“Yo llegué a aprender porque no tenía experiencia en esos temas… estoy en el área de comunicación pero también apoyo en el área de influencia pública, y sí me gusta, estoy muy cómodo en ese lugar”, dice. 

Asegura que colaborar en el CDHPN le ha permitido involucrarse más en los temas sobre Derechos Humanos, por lo que reconoce que “hace falta educar en derechos humanos, en información y en cuestiones de comprensión hacia las personas que forman parte de un mismo mundo”. 

Opina que también se debe tomar conciencia sobre los integrantes de las caravanas migrantes que han salido desde Centro América.

“No hay mucha conciencia o hay desconocimiento de lo que implica la migración; los juicios sobre la migración no se hacen hacia el contexto de la migración, sino hacía el migrante”.

Hugo, quien ha vivido en carne propia la migración en busca de mejores oportunidades académicas, recalca que “todas las personas tienen el derecho a migrar”.

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Parte del especial ‘Ciudad de Migrantes’