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Chihuahua Verifica

Para combatir la desinformación durante las Elecciones 2021, medios de comunicación digitales e independientes se alían para lanzar una iniciativa de verificación periodística en Sinaloa y Chihuahua.

El objetivo de esta iniciativa es desmentir o exponer las versiones falsas o imprecisas que circulan en el contexto de los comicios estatales y federales, así como verificar los datos emitidos por las y los candidatos en sus campañas.

Los contenidos que surgen de estas verificaciones son publicados en medios locales y nacionales interesados en compartir información confiable.

La alianza de esta iniciativa es encabezada por Animal Político y cuenta con el respaldo y financiamiento del Consorcio para Apoyar el Periodismo Regional en América Latina (CAPIR) liderado por el Institute for War and Peace Reporting e integrado por Animal Político, Data Crítica, Armando.info, Vinland y la Fundación Karisma.

Los medios de los estados que participan son: La Verdad, Raíchali y YoCiudadano, en Chihuahua, y Noroeste, Revista Espejo y Línea Directa en Sinaloa, cuyas redacciones realizan las verificaciones basadas en criterios y estándares de rigor.

A través de este trabajo colaborativo y de investigación, las y los electores tendrán acceso a información veraz durante la contienda política.

Este proyecto coincide con el inicio de las campañas para elegir gobernador, diputaciones locales, diputaciones federales, así como presidencias municipales, regidurías y sindicaturas, y se extenderá a lo largo del proceso electoral.

Las dimensiones de este proceso electoral significan un gran reto, de ahí que se apueste por el periodismo colaborativo para hacer verificaciones que esperamos sean útiles y puedan enriquecer el debate público.

La metodología que se usará es la que se aplica desde Animal Político para El Sabueso, el espacio de verificación creado por este medio y se conforma por los siguientes pasos:

1. Seleccionar una frase del ámbito público y ponderar su relevancia tanto por el tema como por la persona que la dice.
2. Solicitar al autor de la frase la fuente de su afirmación.
3. Dirigirse a esa fuente para verificar si los datos están disponibles y si coinciden con los del autor de la frase. El que exista concordancia no implica que la afirmación sea verdadera, pues aún es necesario que se contraste.
4. Los datos se contrastan con otras cifras o investigaciones de expertos en la materia.
5. La frase se pone en un contexto social, económico y/o temporal.
La frase se confirma, se contrapesa, o se refuta.
5. La afirmación se califica con una de las ocho categorías y se publica el resultado.

De las categorías

Una vez que se tiene un resultado de la verificación esta se clasifica y se enmarca en alguna de las siguientes categorías:

Ridículo. La afirmación no solo es falsa, sino que se aleja exageradamente de lo que indican los datos.
Falso. La afirmación no se comprueba tras ser contrastada con fuentes oficiales y otras investigaciones.
Mentir con la verdad. El dato es verdadero, pero si se pone en contexto la conclusión del autor, el sentido del mensaje cambia.
Engañoso. La afirmación puede coincidir con ciertos datos, pero intencionalmente o no, ha sido manipulada para generar un mensaje en particular.
No se puede probar. Cuando los datos oficiales disponibles o las investigaciones independientes no son suficientes para determinar si la sentencia es verdadera o falsa.
Discutible. La veracidad de la afirmación depende de la metodología que se utilice para comprobarla.
Inexacto. No todos los datos e información que da el autor son exactamente como los comunica.
Verdadero. Al haber sido contrastada con las fuentes oficiales y/o las de mayor rigor, se sostiene o se refuerza lo expresado.